Se dice que para la edad de 17 años, Julio Jaramillo ya llamaba la atención por una voz cálida y hermosa que le ganó notoriedad en programas de radio en la estación de radio El Cóndor. Más adelante en Canal 4 (RTS) inició un programa de televisión, en el que actuaba con frecuencia y grababa nuevas canciones.

Sin embargo, una vida de excesos y descontrol afectó su salud, que fue empeorando progresivamente hasta ocasionarle una insuficiencia hepática que provocó su muerte a sus 42 años de vida, un 9 de febrero de 1978.

Sus restos recibieron una despedida como ninguna otra persona ha conocido en Guayaquil. Su cuerpo fue velado durante tres días en diferentes lugares del puerto principal, como las instalaciones de Radio Cristal, el Palacio Municipal y el Coliseo Voltaire Paladines Polo. Se estima que a su funeral asistieron unos 250.000 ecuatorianos.

Pero hoy que se recuerda su partida, escuchemos las 10 canciones más populares que han inmortalizado la voz del inolvidable Ruiseñor de América.

El alma en los labios

El alma en los labios es un poema escrito por el guayaquileño Medardo Ángel Silva, miembro de la llamada Generación decapitada. Se dice que escribió esta pieza en 1919, días antes de su suicidio, otros estudiosos consideran que fue desarrollado a finales de 1918 para dedicárselo a su musa Rosa Amada Villegas tras su ruptura.

Francisco Paredes Herrera, amigo del autor, decide musicalizar la obra que finalmente se estrena como canción el 22 de junio de 1919 y es interpretada por la cantante cuencana Estrella Irú. La versión más popular de este poema por supuesto es la que canta J.J., haciendo que se vuelva uno de los pasillos más importantes de Ecuador.

Guayaquil de mis amores

Pasillo ecuatoriano escrito por el compositor Nicasio Safadi, con la letra del poeta Lauro Dávila. La canción alaba la ciudad ecuatoriana de Guayaquil y se ha posicionado como uno de los símbolos de la cultura guayaquileña.

Cuenta la leyenda que en un momento de su carrera, Jaramillo abandona Ecuador jurando no regresar, aduciendo que no era valorado como se lo merecía. Sin embargo vuelve a Guayaquil y en su recibimiento en el aeropuerto entona a todo pulmón Guayaquil de mis amores.

Niégalo todo

Bolero atribuido al compositor puertorriqueño Germán Rosario Rivera (1914-1972). Además de Jaramillo, la melodía ha sido versionada por los cantante Alci Acosta (Colombia), Johnny Albino (Puerto Rico) y Charlie Zaa (Colombia).

Cuando llora mi guitarra

Uno los valses más emblemáticos del compositor peruano Augusto Polo Campos que se popularizó a partir de la década de 1960 con las voces respectivas de Lucha Reyes y Óscar Avilés, y que traspasó las fronteras del Perú.

Lola Flores fue una de las primeras estrellas mundiales en grabarlo al estilo flamenco. Otros artistas de renombre versionaron la composición, como Armando Manzanero de México, y Rapahel.

5 centavitos de felicidad

Este bolero fue creado por el popular actor colombiano Héctor Ulloa, más recordado por su personaje el Chinche. Aparentemente la canción se inspiró en el tráfico de la ciudad de Bogotá. Además de Jaramillo, ha sido interpretada por otros consagrados artistas como Alci Acosta y Daniel Santos.

Que nadie sepa mi sufrir (Amor de mis amores)

Canción de 1936 interpretada por Hugo del Carril,y compuesta en ritmo de vals peruano por el argentino Ángel Cabral, con letra de su compatriota Enrique Dizeo. Con los años la canción se convirtió en un gran éxito y ha sido versionada en diversos géneros musicales por diversos artistas como Édith Piaf (La Foule), cuya edición fue igualmente muy aclamada, así como la de Sonora Dinamita, y Rapahel.

Fatalidad

Canción en tono de vals peruano compuesta por Laureano Martínez Smart y escrita por Juan Sixto Prieto. El tema apareció por primera vez alrededor de 1944 en Lima. En 1956, el cantante ecuatoriano lanzó una versión de la canción, la cual se dice que lo catapultó al éxito nacional. El éxito musical más grande de la historia de Ecuador hasta la fecha, con 6.000 copias vendidas en la primera semana

Ódiame

El origen de esta canción es controversial. Por un lado, se argumenta que la letra de la canción se basa en el soneto Último Ruego del peruano Federico Barreto en 1903 y por una estrofa del poema A*** escrito por el colombiano Guillermo Valencia. Las piezas literarias fueron fusionadas en una sola para ser musicalizada por el peruano Rafael Otero López.

Por otro lado, algunos estudiosos aseguran que previamente a la canción de Otero se habían grabado dos versiones diferentes con el título “El Odio” que utilizaban casi la misma letra y música. A parte del nombre y otras pequeñas diferencias, el ritmo cambiaba de pasillo a vals. La primera versión de El Odio fue cantada por el ecuatoriano Sebastián Rosado.

El aguacate

Es considerado uno de los pasillos más famosos y representativos de Ecuador. Fue compuesto por el músico ecuatoriano César Guerrero Tamayo. La letra de la canción, escrita con rima asonante y con versos que varían de entre cinco a nueve sílabas, consiste en una declaración de amor de un hombre hacia una mujer. Entre los artistas que han interpretado están los Hermanos Miño Naranjo, Juan Fernando Velasco y el Dúo Benítez-Valencia.

Nuestro juramento

Esta lista no podría estar completa sin el famoso bolero del cantautor puertorriqueño Benito de Jesús. La grabación de Jaramillo es la que se inmortalizó en toda Latinoamérica. Originalmente fue grabada con Rosalino Quintero en la guitarra de requinto en 1956.

Nuestro juramento es la canción más popular en la historia del Ecuador, especialmente en Guayaquil, de donde era Julio Jaramillo. Hasta su muerte, Benito de Jesús dijo que había estado viviendo de las regalías de Nuestro juramento. Cada 6 meses recibía regalías de diferentes países.

Por swingrad

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